El inversor extranjero dispone de varias alternativas para invertir en España:
- Apertura de una sucursal o de una oficina de representación.
- Constitución de una sociedad española: tradicionalmente la forma societaria más utilizada ha sido la sociedad anónima (S.A.); sin embargo, en los últimos años la constitución de sociedades de responsabilidad limitada (S.L.) es muy frecuente.
- Asociación con otros empresarios ya establecidos en España: las joint ventures constituyen una forma frecuente para establecerse en España, en la medida en que permiten compartir riesgos y combinar recursos y experiencia. En el ordenamiento español se pueden distinguir diferentes formas de joint venture.
Sin embargo, no es indispensable para invertir en España constituir una nueva entidad o asociarse con otras ya existentes. Se puede tener presencia en nuestro mercado, sin necesidad de establecer físicamente un centro de operaciones en España, a través de:
- Acuerdos de distribución.
- Realización de operaciones a través de un agente.
- Realización de operaciones a través de un comisionista.
- Establecimiento de una franquicia.
Para más información sobre Establecimiento de una empresa en España, puede descargarse los siguientes documentos: